poesia venezolana
Para Pepe Barroeta

Bebo hasta verme

colgando de sueño

atrapando finas transparencias

y señales rojas,

volcadas inmisericordes

sobre la vía.

Transito el delirio

como una hoja

el espacio que la separa

de la raíz.

Invento mi caballo

y me largo a cualquier parte.

Respiro sin amor

Yo respiro hasta sin amor

y digo buenos días a los dolores más profundos

y adiós cuando nadie me despide

la ciudad enloquece con tanta sombra

entre las cuales me distingo

yo respiro hasta sin amor

basta un río y una montaña.

Infancia

Tuvimos un naranjo

el oro de la retama

y la dulzura de la cemeruca

en el patio de la casa

tuvimos su sombra

bajo de ella soñábamos el mundo

mis primos

mis hermanos y yo

mirando la otra orilla del río.

La noche y el río

Alberto Jose Perez poema venezuela

Alberto Pérez – Poeta Venezolano

Pasaba el viento

pasaba la lluvia

y el día se quedó para siempre

y volvía el viento

y la lluvia

y no derretían la sed

aposentada en mi vida

la noche quedó para siempre

dejaron también la muerte como la muerte y el día

como si la tal señora

la luna fuera